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Examen ACT

Entre todas las decisiones que los estudiantes secundarios deben tomar, una de las más importantes es si rendir el examen SAT, el ACT o ambos. La mayoría de las universidades dicen que ambos exámenes son satisfactorios. Esto claramente no facilita tu decisión. En la práctica, sin embargo, los dos exámenes son tan diferentes que deberías poder decidir cuál es el más adecuado para ti.
Aunque la mayoría de las universidades aceptan el ACT, existe cierto sesgo negativo en su contra. Si piensas aplicar para las universidades más prestigiosas, no te puede ir mal con el SAT. Para bien o para mal, es el examen más prestigioso. La gran mayoría de los solicitantes o bien sólo presentan sus puntajes SAT, o los de SAT y ACT. Sólo unos pocos realizan sólo el ACT.
El examen SAT favorece a aquellos estudiantes que son capaces de pensar rápidamente sobre la marcha. El ACT se basa más en un programa de estudio y, por lo tanto, es más recomendable para los estudiantes que se caracterizan por una gran dedicación, por ejemplo, para aquellos que siempre hacen su tarea. El ACT dura una hora menos, de modo que si sólo puedes mantener tu atención durante un corto tiempo, el ACT es una buena opción para ti. También cuenta con una sección en el área de ciencias, que el SAT no posee. La sección verbal del SAT se enfoca en el vocabulario, mientras que el ACT se enfoca más en la gramática y en la sintaxis. La sección matemática del ACT es, si se quiere, más sencilla y más directa, pero también tiene una sección de trigonometría que el SAT no tiene.
Si eres buena rindiendo exámenes, te debería ir bien con cualquiera de ellos. Por lo tanto, si siempre te va mal en tus exámenes, probablemente desaprobarás cualquiera de ellos. Como sucede con la mayoría de los exámenes estandarizados, tanto el SAT como el ACT favorecen más a aquellos que poseen buena capacidad de resolución a la hora de rendir exámenes, que a aquellos que sólo cuentan con conocimientos o habilidades. Para unos pocos estudiantes que se encuentren en el medio, un examen podría ser más aconsejable que el otro. Si no estás segura, realiza prácticas de exámenes SAT y el ACT para saber en cuál te va mejor, y rinde ese. Realmente no hay ningún buen motivo para rendir ambos.







