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Cartas de recomendación

Las solicitudes de ingreso a universidades constan de muchas partes. Además de la solicitud en sí misma, deberás presentar un ensayo, el certificado analítico de estudios, y los puntajes que has obtenido en exámenes estandarizados. También deberás presentar dos recomendaciones académicas escritas por tus profesores.
En teoría, la recomendación es la parte más sencilla del proceso de admisión. Lo único que tienes que hacer es darles los formularios a tus profesores, quienes presentarán su carta de recomendación directamente ante la universidad. Lo más difícil es saber a qué profesores pedir la recomendación.
Los profesores más populares deben escribir decenas de cartas de recomendación cada año. Muchos de ellos copian y pegan párrafos enteros, de modo que la mayoría de las recomendaciones parecen iguales. Lo ideal es que le pidas tu recomendación a un profesor que te conozca bien y pueda escribir algo verdaderamente personal sobre ti que te permita destacarte del resto. Los funcionarios de admisiones universitarias leen cientos de cartas por día que dicen: “Jane es una buena estudiante”. Después de un tiempo, todas parecen iguales. Una recomendación entusiasta y personal vale mucho más que un montón de frases hechas.
El camino hacia la obtención de una buena recomendación comienza mucho antes de que empieces a enviar solicitudes de ingreso. Conoce a tus profesores, y asegúrate de que ellos te conozcan a ti. Los profesores ven tantos rostros cada día que les resulta difícil memorizar información personal sobre cada estudiante en particular. Habla con ellos después de clase. Cuéntales cuáles son tus aspiraciones. No les pidas una recomendación a menos que conozcan quién eres y qué quieres estudiar. Una buena recomendación es aquella que puede expresar tu pasión por la carrera que has elegido. No necesariamente tiene que ser una carrera afín con la materia que enseña el profesor que escribirá tu recomendación, siempre y cuando él o ella sepan que verdaderamente te gusta y eres buena para esa carrera.
Una buena carta de recomendación no requiere mucho esfuerzo de tu parte, pero puede marcar la diferencia entre la admisión o el rechazo.







